Política de privacidad
Qué datos guarda Rom Rebellion sobre ti, para qué los usa y qué puedes exigirle.
Última actualización: 22 de agosto de 2026
Quién responde de tus datos
El responsable del tratamiento es Rom Rebellion, tu gimnasio, donde te has dado de alta. Es quien decide qué datos se recogen y para qué, y a quien tienes que dirigirte para cualquier cosa relacionada con ellos.
- Razón social: [razón social de tu gimnasio]
- NIF: [NIF de tu gimnasio]
- Domicilio: [dirección postal de tu gimnasio]
- Correo de contacto: [correo de contacto de tu gimnasio]
- Delegado de protección de datos: [nombre y contacto, o «no procede»]
Quién opera la aplicación
Esta aplicación es miaforo, un servicio que tu gimnasio contrata para gestionar las reservas. miaforo es encargado del tratamiento: guarda y procesa los datos por cuenta de tu gimnasio, siguiendo sus instrucciones, y no los usa para nada propio. Nunca los vende, ni los cede a terceros con fines comerciales, ni los mezcla: los datos de cada gimnasio se guardan aparte.
- Razón social: [razón social de miaforo]
- NIF: [NIF de miaforo]
- Domicilio: [domicilio social de miaforo]
- Correo de contacto: miaforo@chemaclass.es
Esa relación está por escrito, como exige el artículo 28 del RGPD: tu gimnasio y miaforo firman un contrato de encargado del tratamiento. Puedes pedir una copia a tu gimnasio.
Qué datos tratamos
Solo lo necesario para que puedas reservar y para que tu gimnasio sepa quién estuvo en cada clase.
- Tu cuenta: nombre, correo electrónico y contraseña. La contraseña se guarda cifrada con un resumen irreversible, así que nadie de tu gimnasio ni de miaforo puede leerla.
- Tu teléfono, si lo escribes: sirve para que tu gimnasio pueda llamarte cuando se cae tu clase a última hora. Es opcional, lo pones y lo quitas tú desde tu perfil, y dejarlo en blanco no te impide reservar.
- Tu idioma, si eliges uno: en qué lengua quieres leer la aplicación y los correos que te enviamos. Es una preferencia y no te identifica. Si no eliges ninguno no guardamos nada y lees en el idioma de tu gimnasio.
- Tus sesiones: la fecha de cada inicio de sesión, la dirección IP y el navegador desde el que entraste. Sirve para detectar accesos que no son tuyos.
- Tu cuota: cuántas plazas al mes tienes, desde cuándo, hasta cuándo y si está activa o en pausa.
- Tus pagos: cada cuota que tu gimnasio apunta como cobrada. El importe, si llegó en efectivo, por transferencia o con tarjeta, el mes que cubre, el día en que llegó y la nota que escribieron al apuntarlo. El cobro lo hace tu gimnasio por su cuenta: aquí no hay datos bancarios ni de tarjeta, solo queda escrito que el pago llegó. Y lo escrito no se borra, así que una corrección se apunta como un importe en negativo junto al pago que corrige.
- Tus reservas: a qué clase, cuándo la hiciste, si asististe, y si la cancelaste con cuánta antelación y por qué motivo.
- Tu saldo de plazas: el registro de cada plaza gastada y devuelta, mes a mes.
- Tus marcas personales, si tu gimnasio usa esta parte: ejercicio, peso o repeticiones, fecha y una nota libre.
- La foto que subas a una marca, si subes alguna. Es opcional y la eliges tú: un JPG, un PNG o un WebP de hasta 5 MB, que puede ser una foto tuya entrenando. No se guarda dentro de la base de datos, sino como archivo aparte en el mismo servidor, con un nombre que genera la aplicación en lugar del que traía. Ninguna pantalla de la aplicación se la enseña a nadie más que a ti: ni a quien lleva la gestión ni a los entrenadores. Sí va en la descarga de datos de tu gimnasio, que solo puede hacer quien lleva la gestión: tu gimnasio es el responsable de tus datos y puede llevárselos enteros.
- Los avisos que te manda tu gimnasio: el texto que escribió, cuándo lo envió y que estabas entre quienes lo recibieron. Se guarda para que puedas volver a leerlo en tu perfil aunque el correo no te llegara.
- Tu solicitud de clase de prueba, si has hecho una desde la web sin ser socio todavía: tu nombre, tu correo, tu teléfono si lo escribes, y qué clase pediste. Es lo único que guardamos de alguien que aún no tiene cuenta, y no hace falta ninguna para enviarla.
- Los fallos de la aplicación, cuando una pantalla se rompe mientras la usas: qué pantalla era, qué gimnasio y con qué perfil entrabas, y el mensaje del error con sus primeras líneas técnicas. Ahí no va quién eras: ni tu nombre, ni tu correo, ni tu identificador, ni lo que hubieras escrito en un formulario o buscado en un buscador. Los correos, los identificadores y las secuencias largas de dígitos que pudieran colarse en el mensaje se tachan antes de guardarlo. Se apunta en nuestra propia base de datos y no en ningún servicio de terceros.
La aplicación no está pensada para guardar datos de salud. No escribas lesiones, diagnósticos ni medicación en las notas libres, y pide a tu gimnasio que tampoco lo haga: eso es una categoría especial de datos que necesita su propia base legal y sus propias medidas.
Para qué, y con qué base legal
- Gestionar tu cuenta, tus reservas y tu cuota: ejecución del contrato que tienes con tu gimnasio, artículo 6.1.b del RGPD. Sin estos datos no hay servicio.
- Responderte si pides tu clase de prueba: el mismo artículo 6.1.b, que cubre también los pasos previos al contrato cuando los pides tú. No es consentimiento para nada más: con esos datos tu gimnasio te contesta sobre lo que pediste, y ni te apunta a una lista de correo ni te manda publicidad.
- Mantener la aplicación segura: interés legítimo, artículo 6.1.f. Es lo que justifica guardar la IP y el navegador de cada sesión.
- Cumplir obligaciones legales cuando alguna se aplique, artículo 6.1.c.
No hay publicidad, ni perfilado, ni decisiones automatizadas que te afecten. Que una reserva se rechace por no quedar plazas es una regla de tu gimnasio, no un algoritmo que decida sobre ti.
Quién más ve tus datos
- El equipo de tu gimnasio: quien lleva la gestión ve tu ficha y tus reservas. Los entrenadores ven quién está apuntado a su clase.
- miaforo, para operar y mantener la aplicación.
- IONOS SE, el proveedor donde se alojan el servidor y la base de datos. Los servidores están en Berlín, Alemania, dentro de la Unión Europea.
- El proveedor de correo, [razón social del proveedor de correo], por el que salen los avisos de la sección siguiente. Recibe tu nombre y tu dirección, y nada más. Sus servidores también están en el Espacio Económico Europeo.
Nadie más. No hay transferencias fuera del Espacio Económico Europeo, ni herramientas de analítica, ni servicios de terceros cargados en la página. Los detalles están en la política de cookies.
Qué correos te enviamos
Ocho, y ninguno es publicidad. Siete salen porque alguien ha hecho algo. El recordatorio es el único que sale por reloj.
- Cancelación: tu gimnasio cancela algo que tenías reservado.
- Plaza libre: se libera una plaza y te toca por lista de espera.
- Reserva hecha por tu gimnasio: te apunta desde su panel, sin que la hayas hecho tú.
- Reserva anulada por tu gimnasio: te quita la plaza desde su panel.
- Recordatorio: la tarde anterior, si tienes reserva para el día siguiente.
- Invitación: tu gimnasio te crea la cuenta y hay que elegir contraseña.
- Contraseña: pides restablecer la tuya.
- Aviso escrito por tu gimnasio: escribe a sus socios y elige a quiénes.
Ese último lo escribe tu gimnasio con sus palabras, y solo puede ser un aviso del servicio: un cambio de horario, algo que se suspende y cosas así. La pantalla donde se escribe lo dice. Para promociones haría falta tu consentimiento y un enlace para darte de baja, y esta aplicación no los tiene, así que no se puede usar para eso.
Siete de los ocho no se pueden desactivar: no son un boletín, son el servicio contándote lo que acaba de pasar con una reserva o con tu cuenta. El recordatorio es la excepción. Es el único que puedes apagar, con un interruptor que está en tu perfil, y solo se envía a quien no lo ha apagado. No enviamos resúmenes ni ofertas, y tu dirección no se usa para nada más.
Cuánto tiempo los guardamos
- Mientras seas socio, y mientras tu gimnasio te mantenga dado de alta.
- Al darte de baja, tu ficha deja de aparecer en la aplicación pero se conserva, porque el historial de quién estuvo en cada clase es de tu gimnasio. Pasados 365 días desde la baja, se anonimiza sola en el proceso que corre cada noche, así que como mucho tarda un día más que ese plazo. Tus fotos siguen ese mismo reloj: la baja no las borra, la anonimización sí.
- Si tu gimnasio cierra, el plazo es el mismo. Si ya estabas de baja, cuenta desde tu baja. Si seguías de alta, cuenta desde el día en que cerró. Que el negocio desaparezca no deja tus datos aquí para siempre, ni los borra antes de tiempo.
- Las copias de seguridad de la base de datos se conservan una semana y luego se borran solas. Contando desde el día en que tus datos se anonimizan, y no desde el día de la baja, tardan como mucho esa semana en desaparecer también de las copias. Tus fotos no entran ahí: la copia es de la base de datos y los archivos van aparte, así que una foto borrada no queda en ninguna copia ni un día.
- Las solicitudes de clase de prueba se borran solas del todo a los 90 días de enviarlas, las acepte tu gimnasio o no. Aquí no hay anonimización que valga: si la solicitud no llegó a nada no queda historial que conservar, así que la fila desaparece entera. Si tu gimnasio la acepta, pasas a ser socio y desde ese momento se te aplica todo lo anterior.
- Los fallos de la aplicación se borran solos a los 30 días desde la última vez que ese mismo fallo ocurrió, en el mismo proceso nocturno que todo lo anterior.
- Las sesiones abiertas caducan a los 30 días sin usarlas.
Qué pasa cuando pides que te borremos
Conviene decirlo claro, porque no es un borrado completo y sería falso llamarlo así. Cuando ejerces el derecho de supresión, tu ficha se anonimiza: deja de apuntar a una persona identificable, pero la fila no desaparece.
Esto es exactamente lo que ocurre:
- Tu nombre se sustituye por una etiqueta genérica y tu correo por una dirección inválida.
- Tu teléfono, si habías escrito uno, se borra.
- Tu contraseña y cualquier credencial de acceso se eliminan.
- Todas tus sesiones abiertas se eliminan, con su IP y su navegador.
- Las notas libres de tus marcas personales, de tus cancelaciones y de tus pagos se vacían.
- Todas las fotos que hayas subido se borran del servidor, también las que sustituiste por otra y las de las marcas que ya habías borrado tú. Se borra el archivo y no solo el enlace que apuntaba a él. Y como no están en ninguna copia de seguridad, desaparecen el mismo día.
- Tus reservas, tu asistencia y tu saldo de plazas se conservan, ya anonimizados. Son el historial de ocupación de tu gimnasio: cuánta gente hubo en cada clase. Una vez desligados de tu identidad, dejan de ser datos personales. Con ellos se queda tu sitio en la lista de espera de una clase que ya se dio, porque dice cuánta gente se quedó fuera aquel día.
- Tus pagos se conservan sin la nota. Son la contabilidad de tu gimnasio: qué cobró y cuándo. El importe, la forma, el mes y la fecha puede estar obligado a guardarlos aunque tú ya no estés. Esa obligación no llega a la nota, así que la nota se vacía y la fila se queda.
- Lo que todavía no ha pasado no se queda igual. Tus reservas por venir pasan a canceladas, y cada plaza vuelve a tu saldo y al calendario, para quien lleve más tiempo esperándola. Sales también de las listas de espera de esas clases. La fila de la reserva se conserva, ya anonimizada: dice que la plaza se tuvo y se soltó.
Si prefieres que se borre absolutamente todo, incluidas esas filas, pídeselo a tu gimnasio y que lo valore: puede haber motivos legales para conservarlas, y en ese caso te los tiene que explicar.
Tus derechos
Puedes pedir acceso a tus datos, rectificarlos, suprimirlos, limitar su tratamiento, oponerte a él y llevártelos a otro sitio en un formato legible por una máquina. También puedes retirar el consentimiento cuando el tratamiento se base en él, sin que eso afecte a lo hecho antes.
Llevártelos no hace falta pedirlo: desde tu perfil te descargas un fichero con todo lo que guardamos de ti, sin avisar a nadie, y tus fotos van en una segunda descarga porque una imagen dentro del fichero lo vuelve ilegible.
Se piden a tu gimnasio, porque es el responsable: escribe a [correo de contacto de tu gimnasio]. Tiene un mes para responderte. Si escribes a miaforo, trasladaremos tu petición a tu gimnasio y no la resolveremos por nuestra cuenta, porque no nos corresponde.
Si crees que no se han tratado bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos, www.aepd.es. Es gratis y no necesitas abogado.
Menores
La aplicación no guarda tu fecha de nacimiento ni pregunta tu edad. Si tu gimnasio da de alta a un menor de catorce años, la autorización de quien ejerza la patria potestad la tiene que recabar y guardar tu gimnasio, fuera de esta aplicación, como exige el artículo 7 de la LOPDGDD.
Cómo se protegen
- Todo el tráfico va cifrado con HTTPS.
- Las contraseñas se guardan como resumen criptográfico, nunca en claro.
- La base de datos no está publicada en internet: solo la alcanza la propia aplicación.
- Cada consulta filtra por gimnasio, de forma que los datos de cada gimnasio no pueden aparecer en otro sitio.
- Solo el equipo de tu gimnasio puede ver tu ficha.
- Las fotos no están en una carpeta pública que se abra escribiendo su dirección. Las sirve una ruta que comprueba antes quién eres y solo responde a quien subió la foto. Salen de ahí en dos sitios y en ninguno más: en tu propia descarga y en la de tu gimnasio.
Si esto cambia
Cuando cambiemos algo relevante, actualizaremos la fecha del principio y tu gimnasio te avisará. La versión vigente es siempre la que estás leyendo aquí.